Capítulo 2
Hola Carlos,
¿Qué tal el encierro?
Vaya, que frase para saludar, lo siento. Y es que después de todas estas restricciones y la cuarentena pareciera como si todos los días fueran domingo ¿No te parece? Me recuerda la canción del cantante inglés Morrissey “Every day is like Sunday” ¿La conoces? Y vaya que después de 2 meses ya con tantas cosas apagadas se sintiera como vivir en un pueblo fantasma ¿No te parece?
Un poco aburrida y para cambiar de aire de mi barrio, el fin de semana pasado me fui a dar un recorrido por la ciudad (Sí lo acepto, violando un poco las reglas de salir de casa sin razón esencial: comida, médica o deportiva) y me aventuré al centro de la ciudad a tomar fotos con mi cámara, me hacía falta una buena caminata, así que curiosa por ver diferentes calles y edificios, me dirigí hacia el distrito curiosa de ver la ciudad después de varios días de encierro.
De lo que alcancé a recorrer, el área que más llamó mi atención fue el “Town Hall” área donde se encuentra el Ayuntamiento. Las calles estaban vacías, incluso el tren ligero, dichoso tren que cubre la ruta del centro-este de la ciudad y que además se demoró 4 años en ponerse a funcionar. Que pena que no mucha gente haya tenido la posibilidad de usarlo ya que solo recientemente, al comienzo de este año fue abierto al público y ahora luce vacío.

Otro de los puntos que más llamó mi atención fue el “Circular Quay” o “Muelle Circular” lugar donde se encuentra la gran Opera de Sídney “Opera House” monumento icónico y característico de la ciudad. El área del puerto ya sin turistas y casi nada de gente a su alrededor, perfecto ahora para hacer bellas fotos. El mar se ve cada vez mas limpio y el cielo más azul, con una luz perfecta para tomar fotos espectaculares del gran teatro y el gran puente de la ciudad de la ciudad hasta que por sorpresa se te acerquen policías para cobrarte una multa ¡Por la gloriosa cantidad de $1100 dólares! Sí, así es, creo que después de esta aventura no se si me alcanzará para comprar el ticket del bus de vuelta a casa ¡Cielos!

¿Tú como vas con todo esto? ¿Cuándo crees que termine? Es lo que siempre preguntan mis amigos ahora que en vez de juntarnos físicamente, hacemos reuniones, fiestas e incluso cantamos por plataformas virtuales ¡Qué tiempos! ¿Quién diría que algún día llegaríamos a esto no? Cero contacto físico. Pero bueno, veámosle el lado positivo también, es una buena oportunidad para reinventarnos, para crear cosas y retomar cosas que no habíamos terminado. Es un buen tiempo también conversar y mantener el contacto con seres queridos que se encuentran lejos, para convivir con nuestras familias y sobre todo para disfrutar y valorar más de nuestro hogar.
Hasta la próxima.
PD: Te dejo el link de la canción
JPez